Rincón de Luis Valenzuela.
35 años,
Stgo - Chile

Cuando un buen amigo después de mucho tiempo de no vernos me dijo, "Aún tienes ese problema ", haciendo alución a mi tartamudez y mis 32 años., pensé que era el momento de hacer algo. En ese momento, no tuve respuesta a mi amigo, sólo me limité a cambiar el tema, pensando en salir airoso de aquella incómoda conversación.Tengo 32 años y confieso mi problema de tartamudez, a veces mas, a veces menos, a veces no existe..... pero está ahí , en mi cabeza, y no hay momento que pueda sacarme esa vocecita que me dice que hay un problema. He consultado sicólogos y fonoaudiólogos, pero no tuve respuestas satisfactorias, creo que la mayoría desconocen cabalmente el tema.... te sientan y tratan tu caso como una fobia o algo parecido. Sin embargo no estoy en desacuerdo con visitarlos, generalmente los tartamudos son personas timidas y retraidas, destrozadas por las burlas y mofas de los amigos o compañeros de colegio, en estos casos la ayuda de un sicólogo o similar, puede ayudarnos a levantar nuestro orgullo y en el mejor de los casos, aceptar la tartamudez como una forma de vida. (yo aún no lo logro). Pese a todo soy optimista, creo y quiero pensar que este problema tendrá solución y ésta es la oportunidad que estaba esperando para aportar mi granito de arena, como???...informando, dando a conocer a la comunidad el tema de la tartamudez. Quizás informar sea la mejor forma a nuestro alcance, además estaremos apoyando indirectamente a miles de niños y adultos que hoy día son víctimas de la ignorancia y la discriminación de muchos, incluso de profesores y padres que se ven sorprendidos ante una situación de un niño tartamudo.

Señores lectores, la tartamudez es un problema real, tan real como un invalido que no puede caminar, tan real como un ciego que no puede ver.....existimos nosotros los tartamudos que no podemos expresar con certeza nuestras ideas.
Espero que esta pagina web, sea un real aporte al conocimiento del tema, y la dedicamos afectuosamente a todos aquellas personas que sufren de tartamudez, como también a los padres, hermanos, amigos, colegas, profesores, novias, esposas, compañeros y todos aquellos que conviven con nosotros, y los invito a dialogar sobre el tema, formando círculos de conocimiento, para quizas llegar a mi amigo y comprenda que la tartamudez no respeta, edad, sexo, raza ni condición social.