Purdue University

Las personas que tartamudean procesan el lenguaje en forma distinta en sus cerebros.

LOS ÁNGELES, EU (Agencias).- Las investigaciones realizadas por personal de la Purdue University muestran que incluso cuando las personas que tartamudean no hablan, sus cerebros procesan el lenguaje de forma distinta.
Según Christine Weber-Fox, tradicionalmente el tartamudeo ha sido considerado un problema relacionado con la forma en que una persona habla, otorgándose poca atención a las interacciones complejas que suceden entre los sistemas neurológicos que intervienen cuando se habla.
Weber-Fox y sus colegas, sin embargo, han encontrado diferencias en adultos que tartamudean (en comparación con aquellos que no lo hacen) en cómo los procesos cerebrales procesan la información cuando piensan sobre el lenguaje, pero no están hablando. Por ejemplo, existía un sustancial retraso en el tiempo de respuesta cuando los sujetos recibían una tarea compleja de lenguaje. También descubrieron que en las personas que tartamudean, ciertas áreas del cerebro están más activas cuando procesan ciertos trabajos relacionados con el lenguaje.

UN MITO
Las investigaciones sugieren que no hay una sola causa para la tartamudez, ésta es el resultado de la interacción de muchos factores (genéticos, de lenguaje, motrices y emocionales). El mito de que se debe a una mala educación infantil por parte de los padres, o a poseer un problema psicológico, es totalmente infundado.
La tartamudez, que interrumpe el flujo del habla, afecta a un 5 por ciento de la población, al menos en EU, en algún momento de sus vidas. Suele empezar en la época preescolar y tiene una mayor incidencia en los hombres. Entre sus características destacan la repetición de sonidos, la prolongación de sílabas, pausas largas entre palabras, súbitos arranques...

HEMISFERIOS
La serie de estudios realizados por Weber-Fox y Anne Smith intentaba medir los aspectos semánticos, gramaticales y fonológicos del lenguaje.
En cada estudio se midió la actividad cerebral de adultos que tartamudean y de otros que no lo hacen, cuando respondían en silencio, apretando un botón, a preguntas sobre el significado de frases, estructura gramatical, ritmo, entre otros aspectos.
Un total de 22 voluntarios, la mitad de ellos tartamudos, observaban series de dos palabras en una pantalla de ordenador. Su tarea consistía en identificar qué pares de palabras rimaban sin decirlas en voz alta. Algunas se escribían de forma parecida pero no rimaban, otras no se parecían pero sí rimaban, y también se incluían otras combinaciones. El método buscaba evaluar la habilidad de los adultos de traducir sonidos sin verbalizarlos.
Se demostró que utilizaban en mayor medida su hemisferio cerebral derecho. Este último no es el hemisferio dominante para el lenguaje, lo que sugiere que está interviniendo para compensar algo que no está ocurriendo en el izquierdo.

15.08.2004