27/07/01. Judith Kuster. (Estados Unidos)

Mitos sobre la tartamudez

A continuación sigue una selección de mitos populares relacionados con el origen o el tratamiento de la tartamudez. Han sido recogidos de varios lugares.
Encontré tres de las referencias personalmente muy interesantes. Mi madre siempre decía a mi hermano que parase de hacerme cosquillas porque me provocaría ser tartamuda.

Mi tío abuelo padecía algún tipo de discapacidad (nadie lo recuerda con seguridad, pero podría haber sido parálisis cerebral) supuestamente porque su madre estaba arreglando el jardín cuando una serpiente la asustó fregándole el tobillo cuando ella estaba embarazada. En 1988 fui a una conferencia de padres, a lo largo de la cual una persona afirmó haber oído que la forma de curar la tartamudez era fregar la boca del niño con un estropajo grasiento. Algunos de estos mitos populares pueden ser parte del sistema de creencias de algunas personas que tartamudean, o de padres de niños que son disfluentes.


Mitos sobre tartamudez afro-americanos
(De Appendix A, Robinson, T.L. Jr. and Crowe, T.A., (1998): Culture-Based Considerations in Programming for Stuttering Intervention with African American Clients and Their Families, LSHSS, Vol. 29, p. 172-179).

Mitos etiológicos - La tartamudez está causada por

*La madre come mal cuando da de mamar al niño.
*Permitir a un niño pequeño mirarse en el espejo.
*Hacer demasiadas cosquillas al niño.
*Cortar el pelo del niño antes de que haya pronunciado las primeras palabras.
*La madre ve una serpiente durante el embarazo.
*A la madre se le cae un bebé.
*El niño es espantado como un bebé.
*El niño es mordido por un perro.
*El trabajo del diablo.


Remedios
*La tartamudez es algo que el niño puede controlar.
*La tartamudez puede ser controlada diciendo al niño que no mueva los pies cuando habla.
*La tartamudez puede ser curada pegando al niño en la boca con un estropajo.
*La tartamudez puede curarse haciendo que el niño mantega una nuez moscada debajo de la lengua.



Creencias tradicionales sobre tartamudez sur-africanas

Resumen de Traditional Beliefs about Stuttering extraído de la clínica multicultural ubicada en la Universidad de Durban-Westville (UDW), Kwa Zulu, Natal, Sur-áfrica. En Kathard, Harsha (1998): Issues of culture and stuttering: A South African Perspective, International Stuttering Awareness Day Online Conference, http://www.mankato.msus.edu/dept/comdis/isad/papers/kathard.html


Mitos etiológicos - La tartamudez está causada por
*El niño dejado bajo la lluvia.
*No haber informado a los antepasados del inminente nacimiento de un bebé.
*Un trauma emocional.
*Hacer demasiadas cosquillas al bebé.
*El Karma (los hindúes).
*El niño tiene la lengua corta.

Remedios
*Medicación
*Aplicar ungüento en la garganta.
*La oración/un predicador (hindúes/africanos).
*Ponerse enfrente de un espejo y hablarse a uno mismo.
*La persona que tartamudea debe comerse un fruto que haya sido picado por un pájaro.
*Postura correcta.



Creencias tradicionales mexicanas sobre la tartamudez

Mitos etiológicos - La tartamudez está causada por

Remedios
*Don Mower de la Universidad Estatal de Arizona explica (31 de agosto de 1998): "De un adulto mexicano que tartamudeaba como un niño en Mazatlan, México. Su abuela le hizo agarrar por la boca una cuerda que estaba atada a un pequeño guijarro por el otro extremo. La cuerda tenía unas 20 pulgadas de largo (nt: 0'508 m). Se le dijo que tenía que traer el guijarro a su boca, ¡usando sólo sus labios para conseguirlo! Nunca se convirtió en un "tartamudo".


*John Viramontes (no sabe si ésta es una curación popular mexicana o sólo una curación popular) aportó esta historia en una sesión Open Mike en la Convención anual de la National Stuttering Association, en Junio de 2000. "Crecí en Chicago, Illinois. Yo tenía unos diez años, más o menos, cuando mi madre nos quiso llevar junto con mi hermano pequeño -en lo que se convertiría en una serie de vacaciones anuales para visitar a nuestros abuelos- a la ciudad donde creció, en Rice County, Kansas.

Fue durante uno de estos veranos que mi tío Bud, oh-muy-suavemente sugirió una cura para mi tartamudez. Un día, con otros parientes alrededor, casualmente mencionó que, para la tartamudez, tenía que capturarse una chicharra (pronunciado chi-cha-rra) viva. Añadió mi tío dijo que tendría que cantar en mi boca. No recuerdo haberle dicho nada después de oír lo que decía que tenía que hacer. Pudiera ser que él estuviese hablando directamente con mi madre y que yo tuviese la oreja puesta en la conversación.

Tomé con enorme interés su consejo, sin cuestionármelo. Capturé una chicharra seguidamente; parecía que había muchas en la zona. Recuerdo que no había luz de día cuando la capturé yo mismo. Con movimientos constantes, extendiendo sus enormes patas en un interminable saltar, la examiné mientras la mantenía entre mis dedos índice y pulgar de la mano derecha. No me fue fácil insertar ese insecto movidizo en mi boca. Necesité y encontré coraje para hacerlo. Finalmente, lo hice. Mi apretón de dedos, parecido a un atornillador, me aseguraba positivamente que no se escaparía garganta abajo o lejos en la noche. Debí abrir la boca como jamás en mi vida hice o he vuelto a hacer -¡incluyendo de adulto!

Cualquier dentista hubiera estado orgulloso de mí viéndome con la boca abierta. Inmediatamente noté el batido constante de esas patas en el paladar de mi pequeña boca. Estoy sorprendido de que, después de notar los extremos de esas patas espinosas dentro de mi boca, no machacase el insecto ni lo sacase de ese oscuro orificio. No recuerdo si esa cosa "cantó" en mi boca o no -lo debió hacer- pero sabía que no podía mantener ese masaje de patas en mi paladar. Lo dejé escapar, y cuando lo hice, recuerdo un hondo sentimiento de alivio. Con honestidad, mi alivio era una mezcla de tener la chicharra fuera de mi boca y el alivio de saber que me había curado mi tartamudez.

Pero, ¿saben algo? ¡Aún tartamudeo!

*Una persona del estado mexicano de Guanajuato, aportó que cuando se viera en el cielo una formación de una especie determinada de pájaros, una persona tartamuda tendría que meter una cuchara en la boca de otra persona tartamuda y moverla desde el paladar hasta la lengua muy rápidamente.



Creencias europeas tradicionales sobre tartamudez

Mitos etiológicos - La tartamudez está causada por

*Dave Halvorsen envió a Stutt-L (nt: lista de distribución sobre tartamudez): "Descubrí una cosa interesante anoche mientras leía. Parece ser que existe una superstición en Islandia que cree que si una mujer embarazada bebe de un tazón roto, el niño nacerá con tartamudez".


Remedios
*Anita Blom, de Suecia aportó (1 de septiembre de 1998): "Tengo un viejo libro con remedios caseros e incluso la tartamudez figura: la primera semana tienes que estar en silencio, después puedes susurrar, susurrar más alto, hasta que hablas alto y mira: ¡la tartamudez se ha curado! No es un buen método para mí, no puedo callar tanto tiempo...
:-)


*Lou Heite envió a Stutt-L que en Islandia existe una vieja supersitición que dice que si quieres que un niño se convierta en un hablador elocuente, debes enterrar el hueso "hyoid" de cordero en el muro de casa (no era difícil ya que las casas se construían sobre todo de musgo o césped). El "hyoid" es un hueso en forma de herradura que flota sobre la laringe. Algunos de los músculos de la raíz de la lengua están ligados a él, así como algunos de los músculos de la laringe. No está ligado a ningún otro hueso, cosa que le hace curioso entre los demás huesos.



Mitos populares de origen desconocido sobre la tartamudez

Mitos etiológicos - La tartamudez está causada por
*Los mitos "causas-conmutaciones-tartamudez" de Left-handed Myths, de Lorin Elias.

Existe un mito que "dice que la tartamudez es el resultado de forzar a un zurdo a usar la mano derecha, al menos en la escritura. La literatura popular apoya esta afirmación con evidencias anecdóticas -como con el Rey Jorge VI. Jorge VI fue forzado a "acostumbrarse a utilizar la mano derecha y desarrolló tartamudez" ("to adapt to using his right hand and developed a stutter into the bargain", (Langford, 1984, p. 105). Teorizar que forzar a un zurdo a ser diestro causa tartamudez es simplificar demasiado la verdad. Parece que la tartamudez tiene una complicada etiología, no comprendida del todo. Sin embargo, eliminar esta hipótesis no es tan sencillo como podría pensarse.

Ballard (1912) dirigió uno de los primeros estudios sobre tartamudez y uso de las manos, basándose en datos de 13.189 niños. Entre los niños cuyo uso de las manos no había sido tratado de forzar, la prevalencia de la tartamudez era del 1'1%. Sin embargo, esta prevalencia creció hasta el 4'3% entre los niños forzados a cambiarse al uso de la mano derecha. Otros datos recogidos con anterioridad a 1940 obtienen resultados similares. Fagan (1931), Bryngelson (1939), Bryngelson y Rutherford (1937), y Travis (1931) encontraron que la tartamudez estaba fuertemente relacionada con el cambio de zurdo a diestro.

Sin embargo, no todo el mundo se convenció. Burt (1937) afirmó que muchos individuos "cambiados" de ser zurdos no desarrollaban tartamudez, y que la relación aportada por los otros autores debía ser resultado de los duros y a veces despiadados métodos empleados para "ayudar" a los zurdos en el camino hacia la diestralidad. En otras palabras, el estrés (y a veces la violencia) soportados por estos niños zurdos podía ser la causa principal de su tartamudez, no ser zurdos en sí mismo.

La mayoría de estudios publicados desde 1940 no consiguieron detectar la evidencia de esta teoría, o la prevalencia incrementada de la tartamudez entre los zurdos (Andrews & Harris, 1964; Porfert & Rosenfield, 1978; Webster & Poulos, 1987). La arrebatadora popularidad que alcanzó esta teoría, se tradució en todo momento, en una política de manos libres en las escuelas, donde los maestros pararon el forzar a ser diestro bajo el miedo a invocar impedimentos de habla entre los alumnos.


Remedios
De la columna de Ann Lander's (Julio de 1998). Mi bisabuelo, Dr. J.B. Frymire, empezó un método muy simple en 1893 para ayudar a las personas tartamudas, y no costaba nada. De acuerdo con sus diarios médicos, tuvo un gran éxito. Éste es su método: abrir un libro, y empezar a leer en voz alta, pero con los dientes apretados. Hacer esto durante cinco minutos el primer día. A partir de aquí, añadir cinco minutos más cada día. Practicarlo hasta llegar a los 60 minutos. Entonces, leer en voz alta durante 60 minutos cada día en los siguientes dos meses. Se debe leer lo suficientemente alto para ser oído. Dick Frymire, veterinario, Irvington, Texas. De acuerdo con Alex Gooden esta sugerencia también se encuentra en las primeras versiones de Cookery and Household Management, de la Srta. Beeton's. La primera edición se debió publicar a principios de los 1890s, y debió ser un remedio común en los tiempos victorianos.

*Mi madre, Dios la tenga en la Gloria, estaba terriblemente preocupada por su niño "perfecto" con problemas de habla. Me llevó a nuestro médico local (que tuvo que dejar su ejercicio profesional en la gran ciudad a causa de su "condición nerviosa"). Su diagnóstico: tenía la lengua atada. Su solución fue cortar parte del fino tejido situado en la parte delantera de mi lengua. Bien, no paró la tartamudez y mi lengua ahora me provoca serios problemas de apnea por la noche. No puedo mantenerla lo suficientemente atrás y me dificulta la respiración en la cama. (Don Luke, enviado a Stutt-X, 8 de septiembre de 1999).

*En su libro Home for Stammerers publicado en 1907, George Lewis sugiere una rutina diaria para "todas las personas que tartamudean":

-Mañana: Levantarse a las 6:30h. Beber un vaso de agua mientras uno se viste. Hacer ejercicios corporales. Caminata enérgica a aire abierto de alrededor de 10 minutos. Desayuno: no tomar café ni té. Comer pan que no sea del día. Comer todo comida ligera, lentamente.

-Mediodía: lamer uno o más cubitos de hielo lentamente. Comida: comer lentamente y masticar bien. Evitar sustancias grasas y animales y verduras poco maduros. Fruta y verduras (buenas).

-Tarde y noche: cultura de voz. Comer la cena temprano. Descansar media hora después de comer. Estudiar o trabajar hasta las 20:00h. Después leer a alguien en voz alta, utilizando lecturas agradables y humorísticas o, en su lugar, mantener una conversación. Retirarse hacia las 21:30h.

(Enviado a Stutt-L por Andy Floyd, 4 de diciembre de 1999).

*Me dijo mucha gente, incluyendo a un logopeda, que hablase con un penique debajo de mi lengua. Después de 50 céntimos y montones de laxantes, ¡¡¡decidí que tartamudearía!!! (Anónimo, 13 de enero de 2000).

*La gente solía pensar que poner piezas de mármol en el fondo de la boca de una persona tartamuda cuando habla le ayuda a no tartamudear. Era una pérdida de mármoles. Lo aprendí de mi logopeda. (Anónimo, 25 de abril de 2000).



Fuente : Logopedia.net