Tartamudez: un trastorno del lenguaje que es necesario atacar a tiempo

Lo que constituye una conducta normal durante los primeros años de edad puede llegar a convertirse en un trastorno del lenguaje que es necesario atacar. Cuando un pequeño realiza repeticiones múltiples, prolonga los sonidos iniciales y padece de temblores en los músculos de la boca y en los labios; sufre de tartamudez y requiere ayuda profesional.

Aunque la repetición de sílabas o letras tiende a ser una conducta normal en los pequeños de la casa, sobre todo cuando están aprendiendo a hablar, puede llegar a convertirse en algún momento del desarrollo en un trastorno del lenguaje que es necesario atacar.

Conocida popularmente como tartamudez, ésta es definida por el profesor universitario venezolano Pedro Rodríguez como un conjunto de "interrupciones en la fluidez del habla de las personas, que se acompaña de tensión muscular, miedo y stress, las cuales son la expresión visible de la interacción de determinados factores biológicos, psicológicos y sociales".

Los niños que padecen esta dificultad son aquellos en los que las vacilaciones y repeticiones propias del infante entre los 2 y los 6 años, perduran en el tiempo, por lo que es necesario acudir en busca de ayuda profesional.

¿Existen algunas señales de peligro?


Hay ciertas características específicas que, para las personas que integran el entorno más cercano de quien padece este trastorno del lenguaje, pueden constituir como señales de alerta de manera de empezar a actuar con rapidez.

Si el pequeño padece de repeticiones múltiples, prolonga los sonidos iniciales, sufre de temblores en los músculos de la boca y en los labios, experimenta subidas bruscas de tono y volumen y además luce angustiado y evita pronunciar ciertas palabras, es necesario que se tomen medidas preventivas pues, pudiera llegar a tener un problema de tartamudeo. Lo más inmediato es fijar una cita con el Terapista del Lenguaje para que evalúe al niño y establezca un plan de tratamiento o de observación.

Sin duda, este profesional es quien está en capacidad de hacer el diagnóstico correcto en cada caso, ya que estas "señales de peligro" también pueden estar presentes en el desarrollo normal del lenguaje.

Un tipo específico de trastorno del lenguaje

En vista de que el lenguaje constituye la principal herramienta que posee el ser humano para entrar en contacto con casi todo lo que le rodea, cualquier alteración que lo afecte adquiere dimensiones realmente importantes.

Es necesario señalar que el término "trastornos del lenguaje" es utilizado para diagnosticar a niños que desarrollan aspectos selectivos en su lenguaje nativo en una forma lenta, limitada o de manera desviada, cuyo origen no se debe a la presencia de causas físicas o neurológicas demostrables, problemas de audición, trastornos generalizados del desarrollo ni a retraso mental.

Por lo general, el pequeño con un trastorno del lenguaje como el de la tartamudez tiende a presentar dificultades en la interacción con los padres, rendimiento escolar deficiente y aislamiento.

Estos problemas pueden llegar a afectar de manera significativa la parte psicológica del menor, razón por la cual es determinante la ayuda que el afectado reciba de los profesionales capacitados para ello.

Razones de peso que justifiquen el problema

Sobre el motivo que explica que algunas personas padezcan de tartamudez y otras no, aún los científicos no logran ponerse de acuerdo. Una de las teorías que se maneja hasta ahora es la de un equipo de investigadores estadounidense quienes, a través de tomografías, parecen haber detectado los defectos cerebrales que provocan este problema.

De acuerdo al estudio que publicó un grupo de investigadores de la Universidad de Texas, las personas tartamudean como consecuencia de una hiperactividad